...LA GUERRA ES LA ANTITESIS DE LA PAZ Y NOSOTRAS LUCHAMOS POR LA PAZ...

30 de julio de 2011

VEA Los Mensajeros de la Muerte


Ante las muertes de 225,000 afganos, más de dos millones de iraquíes, 113 boricuas y 6,147 militares de tropas estadounidenses , hacemos un llamamiento a la sensatez, a la cordura, al humanismo, BASTA ya de muertes. Las Madres contra la guerra denunciamos este horror en el segmento: "Los Mensajeros de la Muerte", del programa: "En el Lente del Ojo Público".

28 de julio de 2011

Madres contra la guerra el viernes 29 de julio a las 10:00 pm, por Univisión, en el segmento: “Los Mensajeros de la Muerte”

Mientras , una investigación del Ejército de Estados Unidos establece que dólares de contribuyentes estadounidenses se destinan al Talibán en Afganistán: Hay mucha corrupción y los que se lucran son los mercaderes de la muerte: los inversionistas del complejo militar industrial:
Una investigación militar no publicada establece que se están destinando dólares de los contribuyentes de Estados Unidos al Talibán en Afganistán según un contrato de transporte de 2.600 millones de dólares. La investigación, que se desarrolló durante un año, vincula a actividades delictivas o apoyo al enemigo a cuatro de los ocho principales contratistas de Estados Unidos en Afganistán. El Ejército no reveló cuáles son las cuatro compañías involucradas, así como tampoco hizo pública la cifra de dólares de los contribuyentes que han desaparecido. La investigación confirma otras pesquisas independientes llevadas a cabo por el Congreso, organismos federales y la revista The Nation.
Adicionalmente, un estudio que finalizó el Congreso establece que Estados Unidos desperdició unos 34.000 millones de dólares en contratos de servicio con el sector privado en las guerras de Irak y Afganistán. El informe revela además que más de 200.000 contratistas pasaron por la nómina de Estados Unidos en las guerras de Irak y Afganistán; cifra que supera a la de soldados estadounidenses en servicio en esos países en el momento.
fuente: www.democracynow.org 27 de julio de 2011

26 de julio de 2011

En estos tiempos aciagos los contratistas hacen su agosto sin ninguna supervisión, perdiendo dinero y causando caos

 
Los Estados Unidos gastan $34 mil millones en contratistas en las guerras, que bien pudieran usarse para mejorar los servicios de salud y bienestar social del pueblo, para atender las necesidades de salud de los militares y para apoyo humanitario a los pueblos intervenidos:
Sat, Jul 23 2011
WASHINGTON (Reuters) - The United States has wasted some $34 billion on service contracts with the private sector in the wars in Iraq and Afghanistan, according to a study being finalized for Congress.
The findings by a bipartisan congressional commission were confirmed to Reuters by a person familiar with the draft of the study, which is due to be completed in coming weeks.
The analysis by the Commission on Wartime Contracting, details of which were first reported by the Wall Street Journal, offers the most complete look so far at the misuse of U.S. contracting funds in Afghanistan and Iraq, where more than $200 billion has been doled out in the contracts and grants over nearly a decade.
It also gives the most complete picture of the magnitude of the U.S. contracting workforce in the two countries.
The source, who declined to be named, said more than 200,000 contractors have been on the U.S. payroll at times in Iraq and Afghanistan -- outstripping the number of U.S. troops currently on the ground in those countries.
The United States has fewer than 100,000 troops in Afghanistan and some 46,000 forces in Iraq.
The tally of private sector contractors in Iraq and Afghanistan can be surprisingly difficult to obtain since many U.S. contractors are outsourced to subcontractors who depend on temporary labor, the source said.
The report blames a lack of oversight by federal agencies for misuse of funds and warns of further waste when the programs are transferred to Iraqi or Afghan control as the United States withdraws its troops.
The U.S. military is on course to withdraw all of its troops from Iraq by the end of the year and started drawing down its force in Afghanistan this month.
(Reporting byPhil Stewart, editado por Vicky Allen)

Los niños de la guerra

 Las armas estadounidenses que pacificaron Faluya y envenenaron a una generación

 
En el discurso anual del estado de la nación, el presidente Barack Obama declaró que "la guerra de Iraq está tocando a su fin" –al menos para los estadounidenses, que se marchan "con la cabeza bien alta" porque "hemos cumplido con nuestro compromiso".
Sin embargo, para millones de iraquíes, la guerra está muy lejos de terminar. De hecho, para un creciente número de familias de las ciudades que han sido prácticamente destruidas durante los años de terrorismo y contraterrorismo, la crisis no ha hecho más que empezar. Como un iraco-estadounidense manifiesta: "[…] Sólo porque nosotros [los estadounidenses] no prestemos atención eso no significa que el resto del mundo no la preste".
Según los estudios realizados y los testimonios, Faluya –prácticamente borrada del mapa por la artillería pesada estadounidense en dos gigantescas ofensivas llevadas a cabo en 2004– está padeciendo un asombroso aumento de malformaciones congénitas. La situación recuerda a los informes similares que sobre la ciudad de Basora empezaron a circular después de la Guerra del Golfo de 1991.
La letanía de horrores es desgarradora: los niños nacen con un ojo en medio de la cara, les faltan miembros, demasiados miembros; sufren daños cerebrales, padecen cardiopatías y carecen de genitales.
En marzo de 2010, John Simpson de la BBC realizó visitas a diferentes clínicas de Faluya y tras ello afirmó: "Nos han dado detalles de docenas y docenas de casos de niños con graves problemas congénitos […] Vi una fotografía de un recién nacido con tres cabezas". Después, en el mayor hospital financiado por EEUU, vi una larga cola de padres que llegaban con bebes que padecían problemas en los miembros, en la columna vertebral o que tenían otros problemas. Las autoridades de Faluya informaban a las mujeres de que no tuvieran ningún hijo.
Ayman Qais, director del Hospital General de Faluya, declaró a The Guardian que trataba a dos bebés al día, en lugar de los cuatro que trataba al mes en 2003. "La mayoría de las deformidades se producen en la cabeza y en la columna vertebral, pero también se producen muchas deformidades en los miembros inferiores", declara. "Además, se está produciendo un alarmante aumento del número de casos de niños menores de dos años con tumores cerebrales".
En la comunidad científica y médica y entre el personal sanitario está ampliamente aceptado el hecho de que la guerra es la culpable. La presencia de armamento usado, basura y restos de armamento, la quema generalizada de los restos en las fosas de las bases estadounidenses, junto con los incendios de los pozos de petróleo han dejado un legado tóxico que ha contaminado el aire, el agua y el suelo de Iraq.
"Estoy seguro de que hemos destruido Iraq", afirma Adil Shamoo, bioquímico de la Universidad de Maryland, especialista en Ética Médica y Política Exterior. Shamoo, iraco-estadounidense, considera que es de "sentido común" relacionar los problemas de salud de la población iraquí con los incansables bombardeos de sus pueblos y ciudades y con la contaminación posterior a las guerras y la ocupación.
El Departamento de Defensa estadounidense no está de acuerdo y rechaza que el ejército tenga la culpa de las enfermedades crónicas, las malformaciones congénitas y las altas tasas de cáncer entre la población local y entre su propio personal de servicio que estuvo expuesto a los mismos elementos. Los mandos de Defensa no contestan a las llamadas ni a los correos electrónicos para responder a lo que en este artículo se plantea.
 
"Las fechas de los casos de malformaciones congénitas indican que podrían estar relacionadas con una larga exposición a la contaminación asociada a la guerra", afirma el informe. "Muchos conocidos contaminantes de guerra tienen el potencial de interferir en el desarrollo normal embrionario y fetal".
Otro reciente artículo titulado "Cancer, Infant Mortality y Birth Sex-Ratio in Fallujah, Iraq 2005-2009" [Cáncer, mortalidad infantil y ratio de nacimientos por sexo en Faluya, Iraq entre 2005 y 2009] publicado en el International Journal of Environmental Research and Public Health en julio de 2010, llevó a cabo una investigación, puerta por puerta, con 4.843 residentes de Faluya en 711 hogares. Dando por sentado que tales estudios tienen sus límites, los autores resaltaron hechos innegables, entre ellos una reducción del 18 por ciento en los nacimientos de niños después de 2004 y un pico en la mortalidad infantil.
"Los resultados que se muestran aquí no arrojan ninguna luz sobre la identidad de los agentes o del agente causante del incremento de las enfermedades pero aunque hemos prestado gran atención a la exposición al uranio empobrecido como uno de los principales y potenciales elementos, debe de haber otro posibles causantes", afirman los autores.
En realidad hay múltiples factores contaminantes pero el uranio empobrecido ha sido desde siempre el primer sospechoso. El uranio empobrecido es un metal pesado, denso, altamente tóxico y radiactivo que el ejército usa regularmente para recubrir y hacer más penetrante el armamento. Los tanques Abrams y los vehículos de combate Bradley del ejército llevan tanto en su recubrimiento como en su munición uranio empobrecido. Además de una mayor penetración, la munición con uranio empobrecido causa un daño añadido porque en el momento de la colisión con el objetivo se incendian.
Después de un combate, las carcasas de los tanques y la munición de uranio empobrecido que ha quedado –haya explotado o no– provoca radiación y las minúsculas partículas del metal pesado se convierten en polvo que puede viajar largas distancias a través del aire. Este polvo, afirman tanto los médicos como los científicos especialistas en medio ambiente, es mortal si se inhala.
Se calcula que después de la Primera Guerra del Golfo Estados Unidos dejó 320 toneladas de uranio empobrecido en el campo de batalla. Los ataques estadounidenses con de uranio empobrecido producía 1.300 veces más radiación que la encontrada en la tierra, lo que provocó que el sonido discontinuo del medidor Geiger se convirtiera en un pitido continuo.
Tener un panorama preciso de cómo las fuerzas estadounidenses han utilizado el uranio empobrecido en Iraq es imposible. El 14 de marzo de 2003, en una nota de prensa –a menos de una semana de la invasión– el coronel James Naughtoon del Comando de Material del ejército estadounidense presumía de lo que los iraquíes "quieren el uranio empobrecido muy lejos porque nosotros les dejamos la basura" en la batalla de los tanques de 1991. "Sus soldados no están muy contentos con la idea de salir, básicamente, en los mismos tanques con algunas pequeñas mejoras y coger los Abrams otra vez".
Uruknet/IraqSolidaridad

 

15 de julio de 2011

El suicidio de soldados y la política de condolencias del presidente

Amy Goodman
Democracy Now!
traducido por Fernanda Gerpe y Democracy Now!en español
El Presidente Barak Obama anunció recientemente que será revertida la política de larga data por la que se negaban cartas de condolencia del presidente a las familias de soldados que se hubieran suicidado. Los familiares de soldados muertos en combate reciben cartas del presidente. Sin embargo, el silencio oficial ha significado durante mucho tiempo el estigma de los que se quitan la vida. Esta medida significa un cambio de postura que se esperaba desde hacía mucho tiempo respecto al reconocimiento de la epidemia de suicidios de soldados y veteranos de guerra en este país, así como de la cantidad de heridas ocultas que deja la guerra.
La negación de cartas de condolencia en los casos de suicidio cobró relevancia a nivel nacional cuando Gregg y Jannett Keesling hablaron acerca del suicidio de su hijo Chancellor Keesling. Chance Keesling se integró al ejército en el año 2003. Luego de prestar servicio activamente en Irak, fue transferido a las Fuerzas de Reserva del Ejército y llamado nuevamente para prestar servicio en Irak en el año 2009. Los años de guerra habían dejado sus huellas en el joven de veinticinco años de edad. Como me dijo su padre, Gregg: “Fue entrenado para la reconstrucción de Irak. Era un ingeniero de combate entrenado. Operaba equipos grandes y amaba dirigir esos grandes equipos. Sin embargo, al final, fue entrenado nuevamente como artillero táctico para sentarse sobre un todoterreno militar, un Humvee. Y todo esto, porque en realidad allá no se estaba haciendo mucha reconstrucción.”
No existe un sistema para llevar registro de los suicidios de los veteranos. Algunos estudios epidemiológicos llevados a cabo por los Centros de Control y Prevención de Enfermedades, así como otros estudios, sugieren que la tasa de suicidios en veteranos de guerra es siete u ocho veces mayor que en la población en general. Un informe del año 2005 y restringido a dieciséis estados estableció que los suicidios de veteranos de guerra representaban el veinte por ciento del total, un hallazgo extraordinario, considerando que los veteranos representan menos del uno por ciento de la población. Actualmente se cree que el trastorno de estrés postraumático afecta al treinta por ciento de los casi dos millones de soldados en actividad y veteranos de las guerras de Irak y Afganistán. La tasa de desempleo de veteranos de guerra de sexo masculino supera actualmente el veintidós por ciento.
Pensemos en una base: Fort Hood, Texas. El Mayor Nidal Hasan se enfrenta a la pena de muerte por presuntamente haber asesinado a trece personas en noviembre del año 2009 en el marco de un horrendo ataque sumamente difundido por los medios masivos de comunicación. Mucho menos conocida es la epidemia de suicidios que hay en esa base. Veintidós personas se quitaron la vida en ese lugar, tomando en cuenta sólo el año 2010.
Quienes padecen trastorno de estrés postraumático pueden abandonar el campo de batalla. Lamentablemente, el campo de batalla nunca los abandona a ellos. Algunos ven en el suicidio su única salida. Ellos también son bajas de guerra.
Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.
Ver artículo completo en http://www.democracynow.org/es/blog/2011/7/14/el_suicidio_de_soldados_y_la_poltica_de_condolencias_del_presidente

4 de julio de 2011

EL COSTO REAL DE LA GUERRA ES 3 TRILLONES, DENUNCIAMOS ESTE DECADENTE HORROR, CUANDO HAY TANTA POBREZA

CUANDO OBAMA ESTUVO EN SU VISITA FUGAZ EN PUERTO RICO, DIJIMOS QUE EL COSTO DE LAS GUERRAS HA SIDO, AL MENOS, 3 TRILLONES. POSTERIORMENTE, EL PRESIDENTE DIJO QUE ES DE 1, NO 3. PRESENTAMOS LOS DATOS EN ESTE INFORME. DENUNCIAMOS EL EMPOBRECIMIENTO DEL PUEBLO A COSTA DE ESTAS GUERRAS, QUE SOLAMENTE ENRIQUECE A LAS GRANDES CORPORACIONES QUE SE LUCRAN CON LAS GUERRAS:

Beaver County Peace Links via Reuters
By Daniel Trotta
NEW YORK, June 29, 2011 - When President Barack Obama cited cost as a reason to bring troops home from Afghanistan, he referred to a $1 trillion price tag for America's wars.
Staggering as it is, that figure grossly underestimates the total cost of wars in Iraq, Afghanistan and Pakistan to the U.S. Treasury and ignores more imposing costs yet to come, according to a study released on Wednesday.
The final bill will run at least $3.7 trillion and could reach as high as $4.4 trillion, according to the research project "Costs of War" by Brown University's Watson Institute for International Studies. (www.costsofwar.org)
In the 10 years since U.S. troops went into Afghanistan to root out the al Qaeda leaders behind the September 11, 2001, attacks, spending on the conflicts totaled $2.3 trillion to $2.7 trillion.
Those numbers will continue to soar when considering often overlooked costs such as long-term obligations to wounded veterans and projected war spending from 2012 through 2020. The estimates do not include at least $1 trillion more in interest payments coming due and many billions more in expenses that cannot be counted, according to the study.
The White House says the total amount appropriated for war-related activities of the Department of Defense, intelligence and State Department since 2001 is about $1.3 trillion, and that would rise to nearly $1.4 trillion in 2012.
Researchers with the Watson Institute say that type of accounting is common but too narrow to measure the real costs.
In human terms, 224,000 to 258,000 people have died directly from warfare, including 125,000 civilians in Iraq. Many more have died indirectly, from the loss of clean drinking water, healthcare, and nutrition. An additional 365,000 have been wounded and 7.8 million people -- equal to the combined population of Connecticut and Kentucky -- have been displaced.
"Costs of War" brought together more than 20 academics to uncover the expense of war in lives and dollars, a daunting task given the inconsistent recording of lives lost and what the report called opaque and sloppy accounting by the U.S. Congress and the Pentagon.

29 de junio de 2011

Se le da un pellizco a Obama, pero sigue el financiamiento de la guerra en Libia, esto es un bochorno

Cámara de Representantes no aprueba autorización para guerra de Libia, aunque continúa el financiamiento
Los planes militares del Presidente Barack Obama en Libia sufrieron un revés el viernes, cuando la Cámara de Representantes, con mayoría republicana, no aprobó una autorización para que Estados Unidos participe en la guerra de ese país. La votación final fue de 295 a 123. El sitio web Politico la describió como un "rechazo histórico a un comandante en jefe en guerra". Pero en otra votación, la Cámara de Representantes no aceptó suspender el financiamiento para la guerra.
www.democracynow.org 27 de junio de 2011

Siguen los horrores de las guerras causando estragos

Cantidad de refugiados de guerra afganos llega a 250.000 y duplica la cifra del año anterior
En noticias de Afganistán, más de 250.000 afganos huyeron de sus aldeas durante los dos últimos años de combate. Esto lo afirma un nuevo informe de la organización Refugees International. En el informe del grupo se critica los esfuerzos militares estadounidenses de la siguiente manera: "La creciente utilización de ataques aéreos de la Fuerza Internacional de Asistencia de Seguridad y las fuerzas nacionales de seguridad afganas, así como las redadas nocturnas de las Fuerzas Especiales de Estados Unidos, están destruyendo hogares, cosechas e infraestructura básica, traumatizando civiles y desplazando a decenas de miles de personas". Refugees International dice que el año pasado se duplicó la cantidad de personas que huyeron de sus casas en Afganistán.
Mueren 21 personas víctimas de aviones no tripulados estadounidenses
Mientras tanto, en Pakistán dos aviones no tripulados estadounidenses mataron el lunes a por lo menos 21 personas en Waziristán del Sur.

22 de junio de 2011

Las Madres contra la Guerra reaccionamos al anuncio de la retirada parcial de tropas de Afganistán

22 de junio de 2011
Comunicado-Ante el anuncio de la retirada parcial de tropas de Afganistán:

Las Madres contra la guerra planteamos que esta guerra ha sido un desastre, tanto para el pueblo afgano como para los militares desde que comenzó en el 2001. Se gastan diesiocho mil millones de dólares de los contribuyentes mensualmente. Hasta ahora, el gasto total excede los tres trillones en la llamada "guerra contra el terrorismo". El laureado premio Nobel de economía Joseph Steiglitz aduce que esta guerra, unida a la guerra de Irak , ha causado en gran medida el colapso humano y financiero de la sociedad estadounidense.

En total han muerto 6,093 militares estadounidenses; 113 boricuas; más de dos millones de iraquíes y 100,000 afganos. Esta guerra ha durado más que la Primera y que la Segunda Guerra Mundial combinadas. En el 2010 murieron 499 estadounidenses, y van 184 en lo que va del 2011 muertos en Afganistán. Han participado 2,680,000 de soldados en estas guerras, 15,000 de ellos boricuas. Once porciento de ellos están mutilados: les falta algunas extremidades; 40% de los discapacitados tienen daño traumático cerebral severo. A su regreso de las guerras 18 veteranos se suicidan diariamente; dos mil boricuas veteranos son deambulantes (Censo, 2010). Actualmente hay 400 efectivos militares puertorriqueños de la Reserva o de la Guardia Nacional en estas guerras , adicional a los que están peleando adscritos a unidades militares de bases en Estados Unidos

El anuncio de la reducción de tropas de Afganistán viene de cara al anuncio de la pretensión de Obama de ser re electo como presidente de EEUU; viene cuando varios alcaldes y legisladores, presionados por los electores, han pedido que se destinen fondos financieros para la creación de empleos y que se rehabilite la maltrecha economía estadounidense. Nos duele saber que más de 25 millones de niños se acuestan con hambre cada noche y que una de cada 79 familias han perdido sus hogares en EEUU.

Pero aunque se traigan 30,000 tropas en un año , aún quedarían 68,000 soldados hasta el 2014: más del doble de los que habían cuando Obama tomó la presidencia. Todo el mundo sabe que la guerra la están ganando los talibanes; que las emboscadas , las explosiones por minas ; el caos, el calor y la muerte son la orden del día; que el gobierno afgano es corrupto: "lores del opio" les llama la valiente legisladora afgana Malalay Joya., siendo Afganistán el mayor productor mundial de opio. Se necesita una presión firme y una consistente oposición del pueblo estadounidense y de las personas de buena voluntad del planeta para obligar a que Obama cambie su curso bélico. De hecho, el pasado 22 de diciembre la administración Obama, con el aval del Congreso, aprobó el presupuesto militar más alto en la historia de EEUU: 725 mil millones de dólares, lo que consideramos decadente. Sabemos que los que se lucran del "complejo militar industrial", como le llamó Dwight Eisenhower, son los inversionistas en equipos bélicos y de todo el engranaje lucrativo de la industria de la guerra, además de los contratistas y petroleros que hacen negocios en Irak y Afganistán.

Porque la maternidad es vida y la guerra es muerte, luchamos por la paz

No más fondos para la guerra, que regresen las tropas a casa ya. Seguiremos exigiéndolo

Madres contra la Guerra
Sonia Santiago Hernández, portavoz 787-619-5175
www.madrescontralaguerra.blogspot.com

21 de junio de 2011

Con la agenda de paz denunciamos:

El Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha mantenido la presencia de EEUU en el ataque a Libia, con el mayor desparpajo, lo cual denunciamos fehacientemente:
Obama desestima consejo jurídico de altos funcionarios para continuar guerra de Libia sin autorización del Congreso
Mientras tanto, el New York Times reveló que el Presidente Barack Obama no tomó en cuenta la opinión de importantes abogados del Pentágono y el Departamento de Justicia cuando determinó que estaba facultado para continuar con la guerra de Estados Unidos en Libia sin autorización del Congreso. El asesor jurídico del Pentágono Jeh Johnson y Caroline Krass, jefa interina de la Oficina de Asesoría Jurídica del Departamento de Justicia, habían dicho a la Casa Blanca que conforme a la Resolución de Poderes de Guerra, Obama debería haber puesto fin a la misión a partir del 20 de mayo. El Presidente está facultado para no tomar en cuenta tales conclusiones, pero el Times informa que es muy raro que eso suceda.
En una entrevista concedida a PBS Newshour, el líder de la mayoría del Senado Harry Reid dijo que apoyaba la postura del Presidente.
En Afganistán, al presidente de Estados Unidos
Barack Obama le conviene cacarear de que se van, o por lo menos, dar la apariencia de que están tratando de salirse, pero los intereses creados son enormes:... el Secretario de Defensa Robert Gates reconoció por primera vez que Estados Unidos participó en conversaciones preliminares con los talibanes para buscar una solución política a la guerra que ya lleva casi diez años. A pesar del inicio de las conversaciones, Gates realizó advertencias en contra de una retirada rápida de las tropas estadounidenses.
Mientras el pueblo estadounidense sufre la peor de sus crisis humanitarias y financieras y los fondos para el financiamiento de las guerras provienen de las contribuciones del pueblo, los enormes dineros para sufragar las guerras son un despilfarro: Irak afirma que Estados Unidos perdió 18.700 millones de dólares, cantidad que triplica los informes iniciales
Un alto funcionario iraquí afirma que se perdieron hasta 18.700 millones de dólares destinados a Irak durante el primer año de la ocupación estadounidense. Un informe reciente de este país afirma que el total de dinero del que no se ha rendido cuentas asciende a 6.600 millones, pero el presidente del Parlamento iraquí Osama al-Nujaifi dijo que el total real es tres veces mayor. En 2004, el gobierno de George W. Bush ingresó en el país un total de 20.000 millones de dólares en efectivo, pero no se han dado explicaciones de lo sucedido con casi la totalidad de ese dinero.
Siempre las Madres contra la Guerra hemos sostenido que los que se benefician del dolor del pueblo iraquí son las empresas petroleras: Empresas perforadoras de Estados Unidos podrían llegar a ganar miles de millones de dólares en negocios petroleros de Irak
"...hay probabilidades de que un grupo de empresas perforadoras estadounidenses, entre ellas, Halliburton, ganen decenas de miles de millones de dólares en virtud de nuevos negocios petroleros. Algunas empresas petroleras internacionales firmaron contratos con cuatro grandes empresas de servicios petroleros estadounidenses para realizar perforaciones y pozos. Estas cuatro compañías son: Halliburton, Baker Hughes, Weatherford International y Schlumberger."
Se necesita una presión firme y consistente oposición del pueblo estadounidense para obligar a que Obama cambie su curso bélico, esperamos que este esfuerzo se mantenga:
"Alcaldes de Estados Unidos se preparan para aprobar resolución que exhorta a poner fin a las guerras de Irak y Afganistán.
Se prevé que alcaldes de todo Estados Unidos aprueben hoy una resolución que exhorta al Congreso a poner fin a las guerras de Irak y Afganistán y a gastar ese dinero en el país. Un grupo de nueve alcaldes acordaron oficialmente el viernes aprobar la resolución. Ésta afirma: "La Conferencia de Alcaldes de Estados Unidos exhorta al Congreso a traer ese dinero a casa para satisfacer necesidades humanas vitales, promover la creación de empleos, reconstruir nuestra infraestructura, asistir a los gobiernos municipales y estatales y desarrollar una nueva economía basada en la energía renovable y sostenible".

18 de junio de 2011

Ante la muerte de Marco Armando Cintrón Torres:

Las Madres contra la Guerra le enviamos un sentido pésame a su familia ante esta sensible pérdida. Esta muerte trae a nuestra atención la triste realidad de que uno de cada cinco militares que han estado en las guerras de Iraq o Afganistán están mutilados; que un 40 % de los mutilados tienen daño traumático cerebral y al menos 60% tienen síntomas discapacitantes de salud mental: síndrome de estrés post traumático , ansiedad o depresión severa. 18 soldados se suicidan diariamente, muchos lo intentan... La calidad de vida de los militares y de sus familiares es muy pobre y difícil. Recordemos que hay unas víctimas de guerra en los pueblos ocupados que sufren, mueren y padecen. Todo por "don dinero": el gas natural en Afganistán, por el petróleo en Iraq y por todos los que se lucran del complejo militar industrial, como le llamó nada menos que Eisenhower. Por que la maternidad es vida, seguiremos luchando por la paz. Al padre , a la madre, a su esposa , a los hijos de Marco Armando, y a toda su familia, les deseamos mucha fortaleza, paz y bendiciones. Que su sangre sea semilla de paz.
Sonia Santiago Hernández, portavoz

17 de junio de 2011

Muere soldado boricua recluido en hospital de Boston

viernes, 17 de junio de 2011
06:04 p.m.
Primera Hora
El artillero del ejército de los Estados Unidos, el puertorriqueño Marco Armando Cintrón Torres, de 32 años, es la víctima más reciente de los combates que se escenifican en Iraq.
Cintrón Torres, casado y padre de dos niñas murió en un hospital de Boston, en donde estaba recluido hace varios días tras resultar herido en un atentado en Iraq, confirmó su hermano Wilfredo a un noticiario televisivo (Noticentro).
La familia del militar boricua reside en la urbanización Jardines de Santo Domingo en Juana Díaz, donde hoy lloraban la muerte de Marco Armando.
"Siempre estábamos en tensión…todos los días, porque él estaba en artillería", indicó Wilfredo sobre el sentir de su familia. "Pero logró sus metas", agregó con relación a los objetivos de Marco Armando, quien estaba en la milicia "por vocación" y no por "necesidad". Los detalles sobre las exequias fúnebres no estaban disponibles porque la familia Cintrón Torres desconoce cuándo llegará el féretro a Puerto Rico.

15 de junio de 2011

¡Obama cumpla lo prometido!

Entrevista radial durante la rápida visita de Obama a Puerto Rico en junio 14 2011

13 de junio de 2011

Le exigimos a Obama que cumpla con su palabra y se acaben las guerras

14 de junio de 2011

Comunicado Carta al Presidente de los Estados Unidos , Barack Obama
Madres contra la Guerra Sonia Santiago, portavoz 787-619-5175

Estimado Señor Presidente Barack Obama:

El pasado 19 de marzo marcó el octavo aniversario de la invasión a Irak, que unida a la guerra de ocupación en Afganistán han costado la vida a más de 1 millón trescientos mil civiles iraquíes y afganos; 112 militares boricuas y más de 6,366 estadounidenses. El costo humano incluye también a miles de heridos física y emocionalmente; el saqueo de museos; la destrucción de escuelas, bibliotecas, universidades; la migración de más de tres millones de seres humanos que huyen de las guerras, la desarticulación de redes familiares y humanitarias .

Mientras los mercaderes de la muerte que son los accionistas de compañías privadas de armamentos, petroleros, de equipos bélicos y contratistas privados de los llamados proyectos de reconstrucción se lucran, hay un empobrecimiento extremo en los Estados Unidos y en Puerto Rico: miles de empleados pierden sus trabajos ; familias enteras pierden sus hogares . Las Madres contra la Guerra denunciamos la agenda de su administración como una continuación de la agenda bélica de su predecesor, George W. Bush. Usted había prometido que a 16 meses de su toma al poder, todas las tropas habrían salido de Irak. Hoy , a casi tres años de su presidencia, las tropas se mantienen en Irak (reducidas, pero con soldados a sueldo como refuerzos) y han aumentado en Afganistán, a pesar de que ya han sido asesinados Osama Bin Laden y Saddam Hussein.
Las familias militares y nuestros hijos e hijas en la milicia hemos sufrido inmensamente. Las Madres contra la Guerra le exigimos el cese de las guerras y a que los militares reciban el tratamiento de salud física y emocional que necesitan. También le pedimos que se organice ayuda humanitaria para los pueblos afgano e iraquí. Porque la maternidad es vida y la guerra es muerte, luchamos por la paz.
Atentamente,
Sonia Santiago Hernández, portavoz, Madres contra la Guerra
www.madrescontralaguerra.blogspot.com madrescontralaguerra@yahoo.com
June 14, 2011

Press release - Letter to Barack Obama, President of the USA
Mothers Against the War (Madres contra la Guerra) Sonia Santiago Hernández, spokesperson: 787-619-5175

Dear Mr. Barack Obama, President of the United States of America:

Last March 19th marked the eighth anniversary of the Iraq War, which, along with the Afghan war, has cost the lives of about one million three hundred thousand Iraqi and Afghan civilians; 112 Puerto Rican military men and women, and about 6,366 American troops. Human loss also includes thousands of wounded physically and emotionally; the pillage of museums; the destruction of schools, libraries, universities , and the exile of more than three million human beings fleeing from wars; thus breaking up their families. While death merchants, those who benefit from private oil, military equipment, arms trade shareholders, and the so called reconstruction projects, benefit financially from the wars, there is an increased and extreme pauperization in the United States and in Puerto Rico: thousands of employees lose their jobs; and entire families lose their homes, due in part to your administration's commitment to military spending, the highest in the history of the United States . On December 22, 2010, your administration approved $725,000 billion dollars for the Department of Defense, and $118,000 billion additional monies for " war contingencies".

Mothers Against the War (Madres contra la Guerra) denounce your administration as a mere continuation of your predecessor 's military agenda, that of George W. Bush., You had promised that troops would be home from Iraq by your 16th month in power. Today, at about three years of your administration, military troops remain in Iraq, albeit reduced, but with private soldiers paid by taxpayers' monies. Military troops have increased in Afghanistan, in spite of both Osama Bin Laden and Saddam Hussein's demise.
Military families and our sons and daughters in the military have suffered immensely. Mothers Against the War demand the end of these wars, and that our military men and women receive the physical , and emotional health treatment that they so direly need . We also urge you to organize a humanitarian effort to assist in Iraq and Afghanistan. Because motherhood is life, and war is death, we struggle for Peace.

Sincerely,
Sonia Santiago Hernández, spokesperson , Madres contra la Guerra
www.madrescontralaguerra.blogspot.com
madrescontralaguerra@yahoo.com

8 de junio de 2011

Ya lo advertimos: la retirada de Irak y Afganistán va a ser lenta por los intereses creados, hay que mantener presión

Gates y Petraeus instan a Obama a rechazar una retirada sustancial de tropas de Afganistán
El Secretario de Defensa Robert Gates y el general David Petraeus instan al Presidente Barack Obama a que rechace los reclamos de una retirada sustancial de tropas de Afganistán este verano. A pesar de la creciente oposición a la guerra, que ya lleva casi diez años, Gates y Petraeus sostienen que retirarse con demasiada anticipación pondría en peligro logros que costó mucho alcanzar. La guerra de Afganistán ya es la más larga de la historia de Estados Unidos. Gates hizo declaraciones el lunes en territorio afgano.

"El Secretario de Defensa dijo: "Si podemos mantener la presión militar en lo que resta de este año, mantener lo que hemos obtenido de los militantes en el sur, y si podemos seguir desestabilizándolos, y ven que no van a ganar, eso creará la oportunidad de una reconciliación política".

6 de junio de 2011

Exigimos la salida inmediata de las tropas estadounidenses y de la OTAN de Afganistán, ya es hora de que regresen a casa

Lo que las Madres contra la Guerra exigimos es lo sensato, ya que asesinaron a Osama Bin Laden no hay excusa para permanecer en la zona, pero sabemos que el gas natural afgano y el complejo militar industrial pueden más que el clamor de las madres y familias militares; pueden más que el dolor de los pueblos ocupados.
http://mobile.nytimes.com/article;jsessionid=5A3627A0EF6BBC9768E38A6C96181896.w5?a=799555&single=1&f=20
The cost of the war and Mr. Karzai's uneven progress in getting his forces prepared have been latent issues since Mr. Obama took office. But in recent weeks they have gained greater political potency as Mr. Obama's newly refashioned national security team takes up the crucial decision of the size and the pace of American troop cuts, administration and military officials said. Mr. Obama is expected to address these decisions in a speech to the nation this month, they said.
A sharp drawdown of troops is one of many options Mr. Obama is considering. The National Security Council is convening its monthly meeting on Afghanistan and Pakistan on Monday, and although the debate over troop levels is operating on a separate track, the assessments from that meeting are likely to inform the decisions about the size of the force.
In a range of interviews in the past few days, several senior Pentagon, military and administration officials said that many of these pivotal questions were still in flux and would be debated intensely over the next two weeks. They would not be quoted by name about an issue that Mr. Obama had yet to decide on.
Before the new thinking, American officials were anticipating an initial drawdown of 3,000 to 5,000 troops. Those advocating steeper troop reductions did not propose a withdrawal schedule.
Mr. Gates, on his 12th and final visit to Afghanistan as defense secretary, argued repeatedly on Sunday that pulling out too fast would threaten the gains the American-led coalition had made in the 18 months since Mr. Obama agreed to a "surge" of 30,000 troops. Ver artículo completo aquí
David E. Sanger and Eric Schmitt reported from Washington, and Thom Shanker from Forward Operating Base Dwyer, Afghanistan. Elisabeth Bumiller contributed reporting from Washington.

31 de mayo de 2011

Las Madres contra la Guerra presentamos este excelente artículo acerca de las vicisitudes de nuestros familiares militares a su regreso de las guerras. Hemos vivido en carne propia estas vivencias:

May 28, 2011
After Combat, the Unexpected Perils of Coming Home
By James Dao
Capt. Adrian Bonenberger made plans for his final patrol to Imam Sahib. But inside, he was sweating the details of a different mission: going home. Which soldiers would drive drunk, get into fights or struggle with emotional demons, he wondered. What would it take to keep them safe in America?
Sgt. Brian Keith boarded the plane home feeling a strange dread. His wife wanted a divorce and had moved away, taking their son and most of their bank account with her. At the end of his flight lay an empty apartment and the blank slate of a new life.
“A lot of people were excited about coming home,” Sergeant Keith said. “Me, I just sat there and I wondered: What am I coming back to?”
For a year, they had navigated minefields and ducked bullets, endured tedium inside barbed-wired outposts and stitched together the frayed seams of long-distance relationships. One would think that going home would be the easiest thing troops could do.
But it is not so simple. The final weeks in a war zone are often the most dangerous, as weary troops get sloppy or unfocused. Once they arrive home, alcohol abuse, traffic accidents and other measures of mayhem typically rise as they blow off steam.
Weeks later, as the joy of return subsides, deep-seated emotional or psychological problems can begin to show. The sleeplessness, anxiety and irritability of post-traumatic stress disorder, for instance, often take months to emerge as combat veterans confront the tensions of home and the recurring memories of war.
In their new normal, troops must reconnect with children, adjust to more independent spouses and dial back the hypervigilance that served them well in combat — but that can alienate them from civilians.
“The hardest part for me is, I guess, not being on edge,” said Staff Sgt. Francisco Narewski, a father of three who just completed his second deployment. “I feel like I need to do something, like I need to go on mission or I need to check my soldiers. And I’m not.”
For the First Battalion, 87th Infantry out of Fort Drum, N.Y., which recently finished a yearlong tour, leaving Afghanistan proved as deadly as fighting in Afghanistan. In the first 11 months of deployment, the battalion lost two soldiers, both to roadside bombs. During the next month, it lost two more, neither in combat.
Journey Home
Specialist Billy Moody, 26, wondered whether he could ever talk openly to friends about the close calls he had seen: rocket-propelled grenades that just missed, accurate mortar rounds that somehow failed to explode.
He detailed those experiences in a notebook that he planned to share with his wife and family, but no one else.
“Some stuff, people just don’t — they wouldn’t really believe or appreciate,” he said. “I hope people don’t ask me that kind of stuff, and then after I tell it to them, they think I’m exaggerating.”
His deployment had been a mixed bag. After getting into an argument with a higher-ranking soldier, whom he half-heartedly threatened to kill, he lost a rank. But he had also performed well under pressure.
While driving his platoon leader on a mission last fall, his truck hit a powerful mine that blew off its rear end and flipped it over. Private Stevenson was the first out and helped the three other passengers, including his lieutenant, escape. He earned a Purple Heart after sustaining a back injury and a possible concussion in the explosion.
As the plane approached New York, he was thinking about his next big challenge. His fiancée was pregnant, and he was so excited by the prospect that he planned to buy baby furniture and diapers as soon as he got home. More than ever, he thought he should get out of the Army and try college.
He had never known his own father and had lived on the streets of Port Arthur, Tex., as a teenager after his mother died of AIDS. “I know I’m not ready” to be a father, he mused. But he wanted badly to try.
“I want to be there for my kid’s first steps; I want to be there for his first bicycle accident,” he said. “I kind of think the Army is not for me, family-wise.”...
For Sgt. Tamara Sullivan, 32, there was nothing about Afghanistan she would miss. For days after arriving in Kunduz a year ago, she cried at the thought of not seeing her children, ages 4 and 2. The experience taught her a lesson about emotions, one she learned to apply with iron discipline.
“It’s something that you just have to learn how to turn off and on, like a light switch,” she said. “I don’t feel like it made me less of a mother because I learned how to shut it off. I think it made me a better soldier.”
Now she was finally home, looking lost as she searched the crowd for her husband, Tim, who had come without the children from North Carolina, where the couple have a home. Suddenly he appeared, and they embraced awkwardly before rushing to find her bags.
She had been thinking for days about how this deployment might change their family dynamic. Tim had learned to be a single parent and was so comfortable in the job that she wondered whether he was prepared to give it up.
“I’m ready to come back home and jump back in, you know, where I left it, do my mommy role,” she said before leaving Afghanistan. “Just shoo him out of the way. I’m pretty sure he’ll be a little, you know, like, ‘Wait a minute, I used to do it this way.’ ”
But she would have to wait to test those waters. She was scheduled to transfer to Fort Gordon, Ga., in October, but until then, Tim and the children would remain in North Carolina. Except for occasional weekends, they would be apart for another six months.
Still in her uniform, she took Tim to the airport and then went shopping at Wal-Mart. On a 3-by-5 card, she had neatly listed items she needed for her new apartment near Fort Drum: linens, a frying pan, food for one. She filled two carts and headed home.
In her second-floor home, she began unpacking boxes of paperback books, unused uniforms and crayon drawings from her children. Without the children, it had been a subdued, almost joyless homecoming. But she seemed content in her solitude. The Army is her career, and a good one, she told herself. She just needed to be patient.
“As long as my children are happy, as long as I know their education is set for, then I’m good,” she said. “I’ll just keep doing this as long as I have to.”
Sergeant Keith’s homecoming was surprisingly boisterous, even without his wife and son. His parents, grandfather, brother, nieces and nephews greeted him at the gymnasium, then accompanied him to a new apartment they had found and furnished for him.
But when they left, he was by himself for the first time in practically a year. He took a shower, the longest and hottest in months, then crawled into a bed that felt as large as a swimming pool. “I never felt more alone any time ever in my life,” he recalled.
The deployment, his third in six years, had been great, and not because of the adrenaline rush of combat — he saw none of that. A fuel specialist, Sergeant Keith, 29, was responsible for making sure gas tanks were full and generators were running.
The deployment had clearly been hard on his wife and made him almost a stranger to his 18-month-old son. “I got to work my way back into his life again,” he said.
And yet, almost to his surprise, he felt a sense of lightness and liberation now that his wife had left him. He went drinking at the American Legion with friends. Maybe he would start dating. And down the line, he felt almost certain he would deploy again.
Perhaps it was the clarity of deployed life that he craved. The structured routines seemed so much simpler than the messy realities of home. He could not quite put his finger on it, but he knew that “normal life” no longer meant what it once did.
“Once you get stuck into that environment,” he said of deployment, “and you do it every day, it’s very, very hard coming back to the states and living a normal life. I’m just having a real hard time dealing with it.”
Healing
In the weeks after the battalion got home, Captain Bonenberger, 33, moved into an apartment with two fellow captains and considered his future. Should he accept a teaching position at West Point or get out of the Army?
Private Stevenson married and learned that his child, due in August, was a boy. He bought an SAT prep book.
Specialist Hayes, undergoing rehabilitation at Walter Reed Army Medical Center, visited his platoon mates at Fort Drum. To celebrate, they drank Guinness from his prosthetic leg.
And Sgt. First Class Brian Eisch, 36, struggled to learn how to run again.
A machine-gun burst had almost taken off his left leg during a battle in Kunduz last fall, and he had been flown to Walter Reed for treatment. Determined to return to a frontline unit, he would have to prove that he could run with a pack. Doctors told him to go slow, but it was not in his nature.
So after returning to Fort Drum in February, he went to the gym almost nightly, working the shreds of muscle still in his calf. When he continued to limp, his doctors suggested that he replace the leg with a prosthetic. No way, he said.
“I’m trying to put on the happy face and the strong guy, but at the end of the day I’m almost in tears in pain, “ he said. “It hurts.”...art. completo en After Combat, the Unexpected Perils of Coming Home

RECUERDA - ¡Que Viva la Paz!


29 de mayo de 2011

Honremos la memoria de los muertos luchando por los vivos...

Sonia Santiago Hernández , portavoz
Día de la Recordación: 30 de mayo de 2011
Las Madres contra la Guerra honramos la memoria de los 112 soldados boricuas fallecidos ; contados en la cifra de 6,366 de militares fallecidos en la llamada "guerra contra el terrorismo". Hoy sufrimos la muerte de Louis Ramos Velázquez, de Camuy, quien muriera el 24 de mayo en Afganistán al estallar una mina. Han muerto 10,000 mil afganos civiles anualmente desde el 2001, cuando comenzó la guerra. Se calcula en más de dos millones de muertos civiles en Irak. Oramos porque su sangre sea semilla de paz...
Irónicamente, este fin de semana de la Recordación, el Pentágono de Estados Unidos admite que envía armas para combatir en Libia, nuevo frente de guerra que se suma a las guerras de Irak y Afganistán.
La administración del Presidente Barack Obama ha aprobado el presupuesto militar más grande desde la segunda guerra mundial: el 22 de diciembre de 2010 se aprobaron $725,000 millones para el Departamento de la Defensa. Aún con esta obscena y denigrante cantidad de dinero destinado a las guerras y a la cultura de la muerte, el Congreso de los Estados Unidos asignó $118 mil millones de dólares adicionales para continuar la agenda de genocidio y destrucción en Irak y Afganistán.
Lo extraňo de esta situación, es que la administración del presidente Barack Obama continúa esta agenda de muerte comenzada por el presidente George W. Bush, aunque durante su discurso de campaňa prometía que las tropas regresarían de Irak a los 18 meses de su presidencia. No solo no ha ocurrido, sino que continúan muriendo civiles en ambos países (mas de dos millones en Irak y cientos de miles en Afganistán). Han muerto, que tengamos conocimiento, 112 boricuas en la llamada "guerra contra el terrorismo" y 6,366 estadounidenses. Hoy honramos su memoria y la memoria de los miles de militares que han fallecido, reiterando nuestro compromiso luchando porque se respeten los derechos humanos y civiles de los militares. Denunciamos que quedan 55,000 militares en Irak y 100,000 militares en Afganistán, la mayoría con múltiples incursiones en guerras. Y todo por petróleo iraquí, gas natural afgano y el agán de lucro de los que hacen dinero con las guerras. Pero esos no son nuestros familiares...
Miles de militares han regresado con condiciones delicadas de salud, tales como contaminación con uranio reducido, usado en armas de las fuerzas de ocupación de Estados Unidos. El uranio es un metal pesado que dura cuatro mil millones de aňos y que contamina y daňa la salud de militares y civiles. El Censo de 2010 informa que hay 2,000 veteranos deambulando por las calles de Puerto Rico y miles en Estados Unidos. Muchos de ellos padecen de condiciones de salud mental (ansiedad, depresión, adicciones y trastornos emocionales ). Cuarenta por ciento del millón y medio de militares que han participado en las guerras de Irak o Afganistán tienen un diagnóstico de salud mental, principalmente el Síndrome Post Traumático del Estrés (PTSD, por sus siglas en inglés). Otros militares tienen daňo traumático cerebral , que se caracteriza por parálisis corporal y síntomas parecidos a un derrame cerebral. Lamentamos que muchos de los militares boricuas enfermos con estas condiciones tengan que trasladarse a Estados Unidos para recibir tratamiento médico pues no existe el equipo especializado en el hospital de veteranos en Puerto Rico, ni en Buchanan.
Y nosotras nos preguntamos, ¿y para qué? Tantos sacrificios para los militares y sus familias, tantas vidas tronchadas… El planeta no es mas seguro hoy que cuando comenzaran las guerras de Afganistán hace 9 aňos y medio y ocho en Irak. Estados Unidos está sumido en una debacle financiera, causado en gran medida por los gastos de las guerras.
Unidas a las voces de las madres iraquíes, afganas y estadounidenses decimos,
en palabras del fallecido militar boricua Tom Soto: "honremos la memoria de los muertos, luchando por los vivos..." Seguiremos al lado de nuestros familiares militares y a la juventud le decimos que no firmen un contrato militar. iQue regresen las tropas ya! No Más Fondos para las Guerras...