...LA GUERRA ES LA ANTITESIS DE LA PAZ Y NOSOTRAS LUCHAMOS POR LA PAZ...

25 de abril de 2026

Mostramos nuestra indignaci贸n. No a la Guardia Nacional de EEUU en Puerto Rico



COMUNICADO DE PRENSA

Madres contra la Guerra

Puerto Rico | 25 de abril de 2026

San Juan, Puerto Rico : Madres contra la Guerra exige la salida de la Guardia Nacional de Estados Unidos de Puerto Rico y denuncia su utilizaci贸n en misiones militares del Comando Sur.        

  Denunciamos en茅rgicamente la presencia y utilizaci贸n de la Guardia Nacional de Estados Unidos en Puerto Rico como parte del engranaje militar del Comando Sur en Am茅rica Latina y el Caribe. Nuestro pa铆s no puede seguir siendo plataforma de apoyo log铆stico, militar y estrat茅gico para operaciones, ejercicios y alianzas del aparato b茅lico estadounidense en la regi贸n. Documentos oficiales reconocen que la Guardia Nacional participa en relaciones militares con pa铆ses aliados, ejercicios multinacionales y capacidades de apoyo e interoperabilidad impulsadas por el Comando Sur. 

La propia Guardia Nacional de Estados Unidos en Puerto Rico admite que una de sus funciones centrales es apoyar al gobierno de Estados Unidos cuando as铆 lo ordene el presidente. Esa definici贸n confirma que no se trata de una instituci贸n puertorrique帽a al servicio de nuestras comunidades, sino de una fuerza subordinada a los intereses militares de Washington. 

M谩s a煤n, fuentes oficiales de la Guardia Nacional de Estados Unidos han presentado a la Guardia Nacional A茅rea en Puerto Rico como un “puente a茅reo estrat茅gico” para el Comando Sur, resaltando su papel en ejercicios multinacionales como Forward Tiger desde la base Mu帽iz en Carolina. Esa descripci贸n deja claro que Puerto Rico est谩 siendo utilizado como plataforma para proyectar poder militar estadounidense sobre nuestra regi贸n.

El Comando Sur afirma que su Programa de Asociaci贸n Estatal, operado con la Guardia Nacional, mantiene asociaciones con 30 pa铆ses de Am茅rica Latina y el Caribe, mientras que su declaraci贸n de postura de 2025 sostiene que esas alianzas son “cr铆ticas” para aumentar la capacidad de seguridad de pa铆ses socios. Tambi茅n informa que en el a帽o fiscal 2024 se completaron 316 eventos mediante ese programa.

Madres contra la Guerra rechaza que Puerto Rico sea convertido en centro de adiestramiento, tr谩nsito, apoyo a茅reo y proyecci贸n militar contra pueblos hermanos de Am茅rica Latina y el Caribe. Denunciamos que esta estructura militar no responde a las necesidades del pueblo puertorrique帽o, sino a una l贸gica colonial que utiliza nuestro territorio y a nuestra juventud para guerras, ejercicios y operaciones ajenas a nuestro bienestar.

Mientras en Puerto Rico faltan recursos para la salud, la educaci贸n, la vivienda, la atenci贸n a desastres y el desarrollo de nuestras comunidades, se fortalece una instituci贸n militar integrada a la pol铆tica exterior y de seguridad de Estados Unidos. Esa es una afrenta a la dignidad de nuestro pueblo y una amenaza a la paz regional.

Por eso, Madres contra la Guerra exige:

La salida de la Guardia Nacional de Estados Unidos de Puerto Rico.

El fin de la utilizaci贸n de Puerto Rico como base de apoyo militar del Comando Sur.

El cese de toda participaci贸n de unidades puertorrique帽as en ejercicios, operaciones y alianzas militares dirigidas por Estados Unidos en Am茅rica Latina y el Caribe.

La desmilitarizaci贸n de Puerto Rico y el cierre de las instalaciones militares utilizadas para la proyecci贸n b茅lica estadounidense.

La inversi贸n de los recursos p煤blicos en la vida, no en la guerra: salud, educaci贸n, vivienda, justicia ambiental y bienestar comunitario.

Hacemos un llamado al pa铆s a rechazar la normalizaci贸n de la militarizaci贸n y a defender el derecho de Puerto Rico a vivir en paz, sin servir de plataforma para intervenciones militares contra otros pueblos. Puerto Rico no debe ser puente de guerra. Puerto Rico debe ser tierra de paz, soberan铆a y solidaridad entre los pueblos.


Contacto de prensa:

Sonia Santiago Hern谩ndez, Ph.D.

Portavoz, Madres contra la Guerra

Tel. 787-619-5175



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Con nuestra solidaridad Palestina vencer谩




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Por la paz

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20 de abril de 2026

COMUNICADO DE PRENSA
Madres contra la Guerra
Puerto Rico | 20 de abril de 2026
Madres contra la Guerra denuncia la consolidaci贸n de operaciones militares en Ceiba y rechaza la militarizaci贸n de Puerto Rico
Las Madres contra la Guerra denunciamos en茅rgicamente la decisi贸n de concentrar las operaciones militares de Estados Unidos en el municipio de Ceiba, espec铆ficamente en la antigua base naval Roosevelt Roads.
Esta determinaci贸n confirma lo que por a帽os hemos advertido: Puerto Rico contin煤a siendo utilizado como plataforma militar estrat茅gica del gobierno de Estados Unidos, en detrimento de nuestro ambiente, nuestra soberan铆a y la seguridad de nuestras comunidades.
La centralizaci贸n de operaciones militares en Ceiba no representa una reducci贸n de la militarizaci贸n, sino todo lo contrario: implica una intensificaci贸n del uso militar del territorio puertorrique帽o, con consecuencias directas para las comunidades cercanas. La historia de esa base est谩 marcada por el desplazamiento forzado de comunidades, la contaminaci贸n ambiental y la exposici贸n a sustancias t贸xicas que a煤n hoy afectan la salud de la poblaci贸n.
Denunciamos que desde instalaciones como Roosevelt Roads se han coordinado y apoyado intervenciones militares en pa铆ses hermanos del Caribe y Am茅rica Latina. La reactivaci贸n y fortalecimiento de estas operaciones profundiza el rol de Puerto Rico como enclave de guerra, ajeno a los intereses y la voluntad del pueblo puertorrique帽o.
Asimismo, alertamos sobre el impacto ambiental acumulativo de estas actividades. Informes federales han documentado la presencia de m煤ltiples 谩reas contaminadas dentro de la base, incluyendo vertederos, zonas de combustibles y residuos peligrosos, cuya limpieza ha sido lenta e insuficiente. La expansi贸n de operaciones militares agrava estos riesgos.
La verdadera seguridad no se construye con bases militares ni con preparaci贸n para la guerra, sino con educaci贸n, salud, justicia ambiental y respeto a los derechos humanos.
Exigimos:
El cese inmediato de la expansi贸n de operaciones militares en Puerto Rico.
La descontaminaci贸n total y transparente de todos los terrenos afectados en Roosevelt Roads ,
El respeto al derecho del pueblo puertorrique帽o a decidir sobre el uso de su territorio,
El fin de la utilizaci贸n de Puerto Rico como plataforma para intervenciones militares en otros pa铆ses,
Hacemos un llamado a las comunidades, organizaciones sociales, ambientales y de derechos humanos a unirse en defensa de la vida, la paz y la desmilitarizaci贸n de nuestro pa铆s.
Puerto Rico no es una base militar. Puerto Rico es un pueblo que lucha por la paz.
Sonia Santiago Hern谩ndez, Ph.D.
Portavoz, Madres contra la Guerra
馃摓 787-619-5175

11 de abril de 2026

Mensaje de agradecimiento a la Mesa de Di谩logo Martin Luther King Jr

Madres contra la Guerra 10 de abril de 2026

Hoy recibimos esta medalla con profunda emoci贸n… pero tambi茅n con plena conciencia.

La recibimos de la Mesa de Di谩logo Martin Luther King no como un punto de llegada…
sino como un compromiso renovado.

Porque este reconocimiento no es solo para Madres contra la Guerra.
Es para cada madre que ha llorado a un hijo en la guerra.
Para cada joven que ha dicho “no” al reclutamiento.
Para cada militar que ha tenido el valor de escuchar su conciencia.

Es para el pueblo.

En Madres contra la Guerra, desde el 1 de mayo de 2003, hemos denunciado la militarizaci贸n de Puerto Rico…
hemos se帽alado c贸mo la guerra se alimenta de la pobreza, de la desigualdad,
de la falta de oportunidades para nuestra juventud.

Nos oponemos al reclutamiento militar que convierte la necesidad en herramienta de guerra.
Y afirmamos con claridad:
nuestra juventud no naci贸 para la guerra… naci贸 para la vida.

Tambi茅n defendemos con firmeza la objeci贸n por conciencia.
Porque negarse a matar… es un acto de profunda humanidad.
Porque decir “no” a la guerra… es decir “s铆” a la vida.

Y en ese camino, nos gu铆a el pensamiento de Martin Luther King Jr.,
quien nos advirti贸 con claridad:

“Llega un momento en que el silencio es traici贸n.”

Hoy no guardamos silencio.
Hoy denunciamos la guerra… denunciamos la ocupaci贸n… denunciamos la injusticia.

Porque como tambi茅n nos ense帽贸:

“La injusticia en cualquier lugar es una amenaza a la justicia en todas partes.”

No hay fronteras para el dolor humano.
No hay excusas para la violencia organizada.

Por eso creemos en una paz activa, una paz con justicia.
Una paz que no se construye con armas… sino con dignidad.

Como dijo Martin Luther King Jr.:

“La paz verdadera no es simplemente la ausencia de tensi贸n; es la presencia de la justicia.”

Y en tiempos como estos, donde la guerra se normaliza,
donde se invierten miles de millones en destrucci贸n mientras nuestros pueblos sufren,
levantamos otra vez su llamado urgente:

“Debemos aprender a vivir juntos como hermanos o pereceremos juntos como necios.”

Nuestra lucha es por las familias militares…
por las familias civiles…
por la ni帽ez que crece bajo la sombra de la guerra…
por quienes viven el trauma, el desplazamiento, la p茅rdida.

Nuestra lucha es por la vida.

Y creemos, profundamente, que la no violencia no es debilidad…
es fuerza moral.

Como afirm贸 King:

“La no violencia es una poderosa y justa arma que corta sin herir y ennoblece a quien la empu帽a.”

Hoy recibimos esta medalla en nombre de quienes resisten.
De quienes no se rinden.
De quienes creen que otro mundo es posible.

Gracias a la Mesa de Di谩logo Martin Luther King por este reconocimiento.
Gracias por mantener viva una voz que sigue siendo urgente… necesaria… transformadora.

Y a nuestro pueblo le decimos:
seguimos…
seguimos denunciando…
seguimos organizando…
seguimos luchando…

Hasta que la paz con justicia deje de ser un sue帽o…
y se convierta en realidad.

Muchas gracias.

Sonia Santiago Hernandez y las

Madres contra la Guerra

Reverendo Juan 脕ngel Guti茅rrez 
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7 de abril de 2026

OBJECI脫N por CONCIENCIA


      Varios militares y /o sus familiares se han comunicado con nosotras tratando de salir de la milicia. Estamos trabajando un caso de un joven ausente sin autorizaci贸n quien se enciuentra preso, pues su condici贸n emocional no le permite continuar en la milicia. Tenemos otro caso de un joven militar quien se queja de acoso e intimidaciones en su unidad pues ha expresado que no va a renovar el contrato militar y es v铆ctima de vejaciones y discrimen. Sostenemos que ese contrato militar no es "voluntario". Una vez lo firman, los militares se convierten en prisioneros de las fuerzas armadas. Pero, el mismo reglamento militar contempla el derecho de los militares a convertirse en objetores por conciencia. Cuando los Juicios en Nuremberg a soldados fascistas despu茅s de la segunda Guerra Mundial, invariablemente los militares afirmaban haber cometido las barbaries contra jud铆os, cat贸licos , homosexuales y otros grupos discriminados , por haber seguido 贸rdenes de sus oficiales. Por unanimidad, los jueces acordaron que el soldado tiene derecho a objetar medidas que a su juicio, vayan en contra de sus principios. Desde entonces, los reglamentos militares de los pa铆ses aliados contemplan el derecho del militar a acojerse a la objeci贸n por conciencia. Un excelente ejemplo a seguir es el del joven boricua Pablo Paredes Burgos, quien no solamente objet贸 ir a Irak, sino que denunci贸 p煤blicamente la ilegalidad, las injusticias y el genocidio causado por las guerras de Irak y Afganist谩n y quien cumpli贸 tres meses de trabajos forzosos por haberse negado a participar y a ser c贸mplice.
        Como Madres, creamos vida, nosotras cultivamos . La guerra es la ant铆tesis de la maternidad. Nosotras abrazamos la vida y trabajamos para asegurar un ambiente estable para nuestros hijos. EXHORTAMOS A LOS MILITARES BORICUAS A QUE REFLEXIONEN Y SE ACOJAN AL ESTATUS DE OBJECI脫N POR CONSCIENCIA. El objetor por consciencia es una persona que cree que es malo matar a otro ser humano en una guerra. La milicia define la objeci贸n por consciencia como: "una objeci贸n firme y sincera a la guerra …", debido a creencias morales, 茅ticas y religiosas. Algunas personas piensan que una vez el militar firma un contrato, es imposible reclamar el estatus de objeci贸n por consciencia. La realidad es que en muchas ocasiones los firmantes son j贸venes sin experiencia militar, pero una vez adentro de la milicia es que reclaman y obtienen el estatus de objeci贸n por consciencia .

Solicitar el estatus de objetor por consciencia es un proceso arduo, pero no imposible: no te pueden obligar a matar si no quieres ir a la guerra. Para obtener el estatus de objetor por conciencia, debe el militar solicitarlo por escrito a su oficial comandante (commanding officer). En la solicitud se debe incluir:

• La naturaleza de las creencias del militar acerca de la guerra,

• C贸mo las creencias del militar cambiaron o se desarrollaron desde que firm贸 el contrato militar,

• Desde cu谩ndo y por qu茅 sinti贸 que no pod铆a ya participar en la milicia por sus creencias y

• C贸mo su vida ha cambiado como resultado de esas creencias.

Una vez se somete la solicitud, se tienen tres entrevistas: con un psiquiatra, con un capell谩n militar y con un oficial investigador. Cuando se re煤ne con el oficial investigador, el militar puede estar representado por un(a) abogado (a) o consejero(a).

Se pueden traer testigos que den fe de las creencias del militar : amigos, familiares, cl茅rigos, u otros militares. Para m谩s informaci贸n : 1-800-394-9544 girights@objector.hotline

En Puerto Rico: madrescontralaguerra@gmail.com:   787-619-5175










Honradas y agradecidas. " Lo preocupante no es la perversidad de los malos sino la indiferencia de los buenos", Martin Luther King Jr.

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Honradas y agradecidas de la Mesa de Di谩logo Martin Luther King Jr. " Lo preocupante no es la perversidad de los malos sino la indiferencia de los buenos ".


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Sale del cargo el jefe del Estado Mayor de EE.UU. en medio de la guerra contra Ir谩n - RT

29 de marzo de 2026

Fuera las bases militares de EEUU en Puerto Rico. Que limpien..no a la guerra, si a la paz



COMUNICADO DE PRENSA Madres contra la Guerra
Puerto Rico | 29 de marzo de 2026
Madres contra la Guerra denuncia la contaminaci贸n en Roosevelt Roads, la lentitud en su limpieza y exige la salida de las bases militares de Puerto Rico
Madres contra la Guerra denuncia en茅rgicamente la permanencia en Puerto Rico de la mal llamada base Roosevelt Roads. No son los caminos de Roosevelt, son los caminos de nuestra gente. Para su construcci贸n, el Departamento de Defensa de Estados Unidos expropi贸 aproximadamente 8,600 cuerdas de terreno entre 1941 y 1943, particularmente en el barrio Guayac谩n de Ceiba, donde se concentraron desalojos forzosos de familias. Como consecuencia, el municipio de Ceiba perdi贸 cerca del 41% de su territorio, mientras que Naguabo fue despojado de alrededor de 1.5 millas cuadradas.
Denunciamos la grave contaminaci贸n ambiental en la antigua base naval de Roosevelt Roads en Ceiba, as铆 como la inaceptable lentitud en los procesos de limpieza por parte de las autoridades federales de Estados Unidos.
Diversos informes federales han identificado m煤ltiples 谩reas altamente contaminadas dentro de la base, incluyendo el antiguo vertedero (landfill), zonas de almacenamiento de combustibles y tanques subterr谩neos, 谩reas de mantenimiento de aeronaves contaminadas con solventes industriales, as铆 como muelles y zonas costeras impactadas por descargas contaminantes.¹ Estas 谩reas contienen hidrocarburos, metales pesados y compuestos org谩nicos vol谩tiles como el tricloroetileno (TCE), todos reconocidos por sus efectos adversos a la salud humana y al ambiente.²
A pesar de que estos sitios han sido identificados bajo programas federales como el proceso de cierre de bases (BRAC) y el programa de restauraci贸n ambiental de la Marina, la limpieza avanza a un ritmo alarmantemente lento.³ Muchas de estas zonas contin煤an sin ser completamente remediadas, exponiendo a las comunidades cercanas a riesgos ambientales significativos. El militarismo, adem谩s, es responsable del uso intensivo de combustibles f贸siles y del desperdicio de recursos naturales esenciales como el agua.
Denunciamos que esta negligencia constituye una forma de violencia ambiental y una violaci贸n a los derechos humanos del pueblo puertorrique帽o. No es aceptable que, tras d茅cadas de militarizaci贸n, las comunidades contin煤en pagando el costo con su salud, su ambiente y su futuro.
Denunciamos adem谩s que desde estas bases militares se proyecta poder para intervenir e invadir pa铆ses hermanos, convirtiendo a Puerto Rico en plataforma de guerra y en c贸mplice forzado de conflictos que violentan el derecho internacional y la autodeterminaci贸n de los pueblos. Nuestro territorio no puede seguir siendo utilizado para fines de agresi贸n militar.
Exigimos:
La aceleraci贸n inmediata de la limpieza en todas las 谩reas contaminadas identificadas.
Transparencia total sobre el estado de cada sitio contaminado dentro de Roosevelt Roads.
Monitoreo independiente de la calidad del agua, el suelo y el aire.
La participaci贸n activa de las comunidades en la toma de decisiones.
La intervenci贸n urgente del Departamento de Salud, el DRNA y la Junta de Calidad Ambiental.
El cierre definitivo de todas las bases militares en Puerto Rico y la desmilitarizaci贸n del archipi茅lago.
La experiencia de Vieques demuestra que la contaminaci贸n militar deja consecuencias profundas y duraderas, incluyendo impactos documentados en la salud p煤blica.⁴ Roosevelt Roads no puede seguir siendo un territorio contaminado en espera indefinida de justicia ambiental.
Madres contra la Guerra reafirma su compromiso con la defensa del ambiente, la salud y la vida. La desmilitarizaci贸n implica tambi茅n la reparaci贸n total de los da帽os causados.
¡Fuera las bases militares de Puerto Rico!
¡Ni contaminaci贸n ni militarismo!
¡Por la vida, la salud y la justicia ambiental!
Sonia Santiago Hern谩ndez, Ph.D.
Portavoz, Madres contra la Guerra
馃摓 787-619-5175
Referencias
1.U.S. Navy, Final Environmental Impact Statement for the Disposal and Reuse of Naval Station Roosevelt Roads, Puerto Rico (Washington, DC: Department of the Navy, 2004).
2. Agency for Toxic Substances and Disease Registry (ATSDR), Toxicological Profile for Trichloroethylene (TCE) (Atlanta: U.S. Department of Health and Human Services, 2019).
3.U.S. Navy, Base Realignment and Closure (BRAC) Program Management Office, "Naval Station Roosevelt Roads Environmental Restoration," actualizado 2026, https://www.bracpmo.navy.mil⁠�.
4. Lorrin Pang et al., "Cancer Incidence in Vieques, Puerto Rico," Puerto Rico Health Sciences Journal 29, no. 4 (2010): 325–331.




22 de marzo de 2026

Denunciamos el uso de Puerto Rico por el militarismo estadounidense en todas sus manifestaciones, este escrito denuncia el uso de Puerto Rico para experimentar el agente naranja. ¡ Nunca m谩s!

Fernando Cabanillas, M.D.
Opini贸n, El Nuevo D铆a 22 de marzo de 2926

¿Puede el Agente Naranja explicar la epidemia silenciosa de c谩ncer en Puerto Rico ? Mitos comunes sobre el origen del c谩ncer
Por Fernando Cabanillas
El Departamento de Defensa de Estados Unidos acaba de desclasificar, hace unos d铆as, una cantidad de informaci贸n hasta ahora secreta. En su publicaci贸n titulada Agent Orange & Military Herbicide Testing in Puerto Rico, documentan el uso aqu铆 del Agente Naranja y otros herbicidas. Este documento incluye los impactos ambientales y de salud. Ya no es mito. No es rumor en las redes sociales. No es paranoia. Es historia bien documentada.

En las d茅cadas del cincuenta y el sesenta, el ej茅rcito estadounidense almacen贸 y roci贸 herbicidas t谩cticos en varios puntos de la Isla: Cerro Las Mesas y La Jagua en Mayag眉ez; Gu谩nica, Las Mar铆as, El Yunque, R铆o Grande, Lo铆za, Joyuda y, por supuesto, Vieques y Culebra. Esto incluy贸 experimentos con los herbicidas 2,4-D, 2,4,5T y mezclas equivalentes a Agente Naranja en parcelas peque帽as. Entre otras cosas, evaluaron c贸mo reaccionaban los bosques tropicales, la velocidad de defoliaci贸n y la persistencia del qu铆mico. Tambi茅n midieron efectos en suelos, vegetaci贸n y condiciones clim谩ticas para extrapolar resultados a escenarios de guerra. En el documento reci茅n publicado no detallan con precisi贸n las localizaciones exactas dentro de esas parcelas que se rociaron.

Las cantidades usadas aqu铆 no se acercaron a las que se rociaron en Vietnam con el objetivo expl铆cito de deforestar y facilitar la localizaci贸n del enemigo. La toxicidad de este compuesto depende en gran parte de la presencia de dioxina TCDD, uno de los carcin贸genos m谩s potentes jam谩s estudiados. Puede todav铆a detectarse de 20 a 50 a帽os m谩s tarde cuando se entierra en suelos tropicales, y m谩s de 100 a帽os cuando se deposita en sedimentos de r铆os, lagos o costas.

Si queremos entender el potencial impacto en Puerto Rico, basta mirar lo que ocurri贸 en Vietnam.

20 de marzo de 2026

17 de marzo de 2026

Art铆culo publicado en El Nuevo D铆a martes 17 de marzo de 2026

Por Sonia Santiago Hern谩ndez, Ph.D.
La reciente escalada militar de Estados Unidos e Israel contra Ir谩n representa una tragedia humana, econ贸mica y moral cuyas consecuencias se extienden mucho m谩s all谩 del campo de batalla. Mientras los gobiernos hablan de "seguridad" y "operaciones estrat茅gicas", la realidad que enfrentan los pueblos es la de muerte, destrucci贸n y sufrimiento innecesario.
Seg煤n las cifras disponibles hasta el momento, esta guerra ya ha causado la muerte de m谩s de 4,800 personas en Ir谩n y ha dejado m谩s de 10,000 personas heridas, muchas de ellas civiles. Familias enteras han sido destrozadas por bombardeos, hospitales han quedado desbordados y comunidades enteras viven bajo el terror constante de los ataques a茅reos.
La tragedia tambi茅n alcanza a las propias fuerzas militares estadounidenses. Trece militares de Estados Unidos han muerto y m谩s de 150 han resultado heridos, record谩ndonos una vez m谩s que las guerras siempre terminan enviando a j贸venes —muchos de ellos provenientes de comunidades trabajadoras— a morir en conflictos que responden a intereses geopol铆ticos y econ贸micos.
Pero el costo humano es solo una parte de esta devastaci贸n. El costo econ贸mico de esta guerra ya supera los 12 mil millones de d贸lares, una cifra que resulta obscena cuando se compara con las necesidades urgentes de la poblaci贸n.
Con 12 mil millones de d贸lares se podr铆an financiar programas de vivienda accesible, ampliar los sistemas de salud p煤blica, fortalecer la educaci贸n, combatir la pobreza infantil y apoyar a las comunidades que enfrentan crisis econ贸micas. En lugar de ello, ese dinero se destina a bombas, misiles y operaciones militares que solo generan m谩s violencia. El complejo militar industrial se beneficia a costa de la salud y la vida. 
Las consecuencias econ贸micas de la guerra tambi茅n se sienten en todo el planeta. El conflicto ha provocado un aumento en el precio del petr贸leo, lo que inevitablemente encarece la gasolina y todos los productos derivados del petr贸leo. Esto significa que millones de familias ver谩n aumentar el costo de transportarse, de producir alimentos y de mantener sus hogares. La guerra, una vez m谩s, se convierte en un impuesto oculto que pagan los pueblos del mundo.
A este panorama se suma un impacto menos visible pero profundamente real: la angustia y la ansiedad colectiva que provocan las guerras. Las poblaciones que viven bajo bombardeos experimentan traumas profundos, pero tambi茅n quienes observan desde lejos el desarrollo de estos conflictos sienten la inseguridad y el miedo ante un mundo cada vez m谩s militarizado. Las guerras no solo destruyen ciudades; tambi茅n erosionan la salud mental de generaciones enteras.
En Puerto Rico conocemos demasiado bien las consecuencias del militarismo. Durante m谩s de un siglo, nuestro pa铆s ha sido utilizado como plataforma militar en el Caribe. Miles de j贸venes puertorrique帽os han sido enviados a guerras que no decidieron, mientras nuestras comunidades contin煤an enfrentando pobreza, desigualdad y abandono social.
Por eso, frente a la guerra contra Ir谩n, es imprescindible levantar una voz clara de denuncia. La seguridad verdadera no se construye con bombas ni con invasiones. Se construye con justicia social, cooperaci贸n entre los pueblos y respeto al derecho internacional.
El mundo necesita hospitales, escuelas, energ铆as limpias y programas que dignifiquen la vida humana. Sin embargo, el complejo militar-industrial contin煤a benefici谩ndose de conflictos que enriquecen a unos pocos mientras empobrecen y traumatizan a millones.
La humanidad enfrenta desaf铆os enormes: crisis clim谩tica, desigualdad econ贸mica, desplazamientos masivos de poblaci贸n y crisis de salud mental. Ninguno de estos problemas se resuelve con m谩s guerra.
Es hora de preguntarnos, con urgencia moral y pol铆tica: ¿cu谩ntas vidas m谩s deben perderse antes de que entendamos que la guerra nunca ha sido la soluci贸n?
Los pueblos del mundo merecen paz. Y esa paz solo ser谩 posible cuando la vida humana valga m谩s que los intereses de la guerra. 馃晩️