...LA GUERRA ES LA ANTITESIS DE LA PAZ Y NOSOTRAS LUCHAMOS POR LA PAZ...

7 de enero de 2026

No a la presencia militar de Estados Unidos en Puerto Rico , no a la impunidad, piquete frente a la base aérea Muñíz de Carolina sábado 17 de enero 4 pm

COMUNICADO DE PRENSA
Madres contra la Guerra
Para publicación inmediata
San Juan, Puerto Rico.         7 de enero de 2026 Madres contra la Guerra denuncia enérgicamente la anunciada movilización militar a gran escala del Ejército de los Estados Unidos en Puerto Rico, la cual incluirá el desplazamiento de miles de efectivos y maquinaria militar pesada a través de carreteras y espacios públicos de la isla, bajo el pretexto de realizar ejercicios operativos y de "preparación ante emergencias".
Según la información divulgada por el Departamento de la Reserva del Ejército de los Estados Unidos y reportada por Noticentro (WAPA), este despliegue forma parte de lo que han denominado la "Semana del Ejército en el Caribe", una operación que normaliza la presencia militar en la cotidianidad de nuestro país y expone a la población civil a una demostración innecesaria de fuerza armada.
Aunque portavoces militares han intentado desvincular esta movilización del contexto geopolítico actual —incluyendo la creciente militarización del Caribe y las tensiones en Venezuela—, para el pueblo puertorriqueño resulta imposible ignorar el patrón histórico: Puerto Rico ha sido utilizado repetidamente como plataforma militar, laboratorio de guerra y territorio de ensayo, sin consentimiento ni consulta democrática.
Madres contra la Guerra afirma categóricamente que Puerto Rico no es un campo de maniobras militares. El uso de nuestras carreteras, comunidades y espacios públicos para ejercicios de guerra representa una forma de militarización que afecta la seguridad emocional, social y física de nuestras familias, particularmente de la niñez, las personas mayores y quienes viven cerca de instalaciones militares.
Resulta profundamente ofensivo que se intente justificar este despliegue alegando un supuesto impacto económico positivo, cuando la militarización ha dejado a Puerto Rico un legado de contaminación ambiental, enfermedades, desplazamiento comunitario y trauma social, como ha quedado demostrado en lugares como Vieques, Culebra, Roosevelt Roads, Ramey y otras instalaciones militares en la isla.
Desde Madres contra la Guerra exigimos transparencia, rendición de cuentas y respeto al pueblo puertorriqueño. Demandamos que se detenga el uso de nuestro país para ejercicios militares que no responden a nuestras necesidades reales y que se abra un proceso de consulta pública antes de cualquier despliegue de esta magnitud.
Reiteramos nuestro compromiso con la paz, la objeción por conciencia, la desmilitarización de Puerto Rico y el derecho de los pueblos a vivir libres de ocupación y amenazas armadas.
Puerto Rico quiere escuelas, salud y justicia social, no tanques ni soldados en sus calles.
Contacto a la prensa:
Sonia Santiago Hernández
Portavoz – Madres contra la Guerra
📞 787-619-5175